Tres estancias pensadas para el descanso y los pequeños placeres: la luz de la mañana, el aroma del campo, la brisa del Cantábrico.
Intimidad, silencio y tonos suaves. Ideal para leer, escribir y dejarse llevar.
Clara, cálida y orientada al este. Perfecta para quienes despiertan con el sol.
Una pequeña y acogedora casa con terraza propia y vistas al jardín.